Posts from — October 2009
Multicanalidad: El audio se hace texto
Si una red establecida de emisoras de radio (como la Ser u otras) transcribiera mañana la programación de todas sus emisoras locales y sacara un microsite local por demarcación… ¿cuánto tendría que invertir un nuevo jugador, nativo digital, para igualarlo? ¿podría ese nativo aguantar el pulso? Como se decía en el post anterior, necesitaría mucho pulmón financiero.
Muchos, juzgarían demasiado desigual la contienda. En eso consiste el reto de sostenibilidad de los nativos en la siguiente fase de los contenidos digitales: la fase donde los “tradicionales” empiezan a hacer de la necesidad virtud y a sacar a la luz los 4/5 del iceberg que estaban bajo el agua, la fase de la “colisión” total en la web. La fase donde la economía de escala jugará un papel fundamental por arriba, y, por abajo, la capacidad de mantener estructuras mínimas y/o variabilizadas.
Es curioso, porque hoy he visto in situ lo que ayer se comentaba en este blog sobre la multicanalidad de los contenidos y sus implicaciones de negocio.
En el coche me he quedado al comienzo de lo que creía iba a ser un interesante debate entorno a la muerte en diferentes culturas en la Ser. Rara vez accedo a la radio online, pero sí quería escucharlo en cadenaser.com. He visto que no sólo se escucha, sino que cada vez se puede leer más la radio. Al menos, en partes bastante extensas (por ejemplo). Es más, la edición de la transcripción del audo a texto, ni siquiera está hecha de forma precaria, como se podría proponer si se intentara reducir al mínimo el coste.
Y no hablo de transformar la radio en un medio impreso, sino de leer la radio, de leer que en la transcripción no se ocultan detalles como: “José Saramago, gracias por atendernos.”, o “Àngels despide a José Saramago.” Porque, una vía de convergencia, al menos inicial, es simplemente eso, que se pueda llevar el contenido del audio al texto, con una edición necesaria, pero sin transformarlo por completo. Es decir, reutilizar en la medida de lo posible el contenido sin alterarlo ni añadir costes en su procesamiento.
Es el proceso inverso, de conversión de textos en audio que lleva a cabo Juan Ignacio Solera en Ivoox, que también tiene un gran sentido. Solera vio una gran oportunidad, y lanzó un nativo que sí tiene, visto desde fuera, un sentido económico. El proyecto de ivoox, que pasa bastante desapercibido en algunos círculos pese a su potencial y calidad, es un ejemplo de reutilización de contenidos. A priori, parece más sostenible ivoox que una redacción con X decenas de periodistas generando contenido nuevo. Reciclar, reutilizar, tiene -en principio- más sentido económico.
¿Qué implicaciones tiene esto para el negocio del contenido digital? Aparentemente y a bote pronto:
1. que falta muchísimo contenido por ser adaptado al medio
2. que el contenido que falta, está llegando
3. mientras llegue contenido de los “hubs” de generación, competir creando contenido original para el canal, es muy complicado
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Por si fuera poco, al acabar de escribir esta entrada, me entero por RosaJC del lanzamiento oficial la semana próxima de http://play.cuatro.com/ otro paso más, aunque se pueda juzgar tardío, en la misma dirección.
October 31, 2009 5 Comments
¿Ha contribuido la estrategia “monocanal” a tumbar soitu (y mobuzz)? ¿Pueden caer más nativos digitales por la misma razón?

La reciente caída de soitu que de forma unánime lamentamos estos días recuerda, salvando las distancias, al cierre de mobuzz. Ambos modelos suponían un enfoque total a Internet y una renuncia, más o menos deliberada, al resto de canales por los que se puede transmitir el contenido. Posiblemente, tal enfoque exclusivo a la Red era un imperativo pragmático de entrada. La monocanalidad, sin ser el factor que ha abierto el ataúd, puede haber contribuido a cavar la tumba de estos proyectos. Seguramente no es la causa mundana de que estos proyectos no hayan sido viables ya, pero puede ser una explicación estratégica.
Al enfocarse a Internet como único medio de distribución del contenido, se renuncia a otras formas de transmitirlo. A otras formas de hacer un ingreso marginal con ese contenido. Teóricamente, y no enunciado por mi, sino por PWC en su informe Moving into Multiple Business Models, ya de 2008, la producción de contenidos debiera tener lugar en un hub de generación, que no tiene tanto que ver con su posterior salida a la luz, con su distribución (siguiendo el manido concepto de el medio es el contenido y no el canal físico de distribución del mismo).
Un buen contenido, restringido a un canal concreto, pierde vías de difusión. ¿Por qué condenar al contenido a un sólo canal? Seguramente se llega a ello por la pasión por el nuevo canal, que tiene sentido porque en él convergen todos los anteriores. Internet acabará siendo la radio, la tele, la prensa del ayer. Decía Jorge Manrique que nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar (que es el morir). Sin remedio y por la fuerza de la gravedad y porque así lo manda la naturaleza, acabamos todos en el mismo sitio. Con los contenidos pasa lo mismo, irán irremediablemente hacia ese mar que es la digitalización, y de ahí volverán a por dispositivos diferentes. Por eso se habla de un agnosticismo en relación con el dispositivo, con el disfrute y la distribución del contenido.
Es muy difícil, sino imposible, hacer el core de tu negocio en lo que otro, aunque sea por incapacidad, está dispuesto a regalar. Si un medio produce el contenido para otro canal y se lo lleva a la red, mientras esté sana la cuenta de resultados en su core podrá ejercer dumping indefinido sobre Internet. Si se tiene una televisión y su negocio es sano, puede traer el contenido a internet y, en principio, regalarlo. Por tanto, la competición, que parecía tecnológica y de innovación, se convierte en una carrera de pulmón. De hecho, hacer “dumping” sobre el canal Internet es un mecanismo de defensa natural y obvio para estos medios. Y lo pueden hacer en base a su multicanalidad. Esto transforma el escenario, y por tanto, la creencia en unas bajas barreras de entrada. A medida que se aumenta la multicanalidad por un lado, y la globalidad por otro, se diluyen los costes de generación en una economía de escala y red ¿se puede competir, entonces, con propuestas generalistas monocanal? (en nichos hablamos de algo diferente).
Se podrá argumentar que canales como soitu o mobuzz no renunciaban a ninguna forma de distribución de sus contenidos, pero lo visible era un enfoque claro y decidido a este canal. Acertado, pero, por lo que se ha visto, inadecuado, como mínimo, al momento actual. Este gráfico es la plasmación gráfica que nos daba en su día PWC:
What you’ll see in the not too distant future is a content hub that is feeding a multiple of platforms
Lo que decía el documento es que de una producción enfocada a un canal, se progresa hacia una producción de contenidos separada de su distribución. Lo caro del contenido de calidad es generarlo, no distribuirlo. Con la Ley de Moore en la mano, los costes de distribución bajarán aún mucho más.
Al tiempo que todos comentamos el cierre de soitu, hay empresas de las que hablamos poco con estrategias de entrada multicanal. De hecho, en el consenso online se tratarían como “tradicionales” pese a ser nuevas. Concretamente, Libertad Digial, Intereconomía o Aprende Inglés TV son proyectos que, vistos desde la distancia, están abrazando la multicanalidad. Se trata de lugares donde el contennido se genera de manera prácticamente indistinta para que el usuario elija si lo disfruta online, en la tele, en un periódico, o desde el móvil. No se impone al usuario abrir el ordenador para relacionarse con el contenido sino que se busca al usuario allá donde esté. Estos proyectos están basando su negocio en su contenido, su mensaje, su línea editorial, más que en cómo se distribuyan, y así consiguen un nicho dentro de la fragmentación de audiencias. En concepto de Karl Popper, se han centrado en el mundo de las ideas más que en el mundo físico de cómo distribuirlas. (Esto nos retrotrae a la base de cuál es nuestro negocio).
La entrada multicanal exige, claramente, más inversiones que usando sólo Internet para acceder al mercado de las ideas. Si esto fuera así, la aceptación de que Internet reduce barreras de entrada en generación de contenidos tendría que matizarse. Por eso, la competencia se hace más de músculo y pulmón que de cerebro.
Posiblemente, en el fracaso empresarial de mobuzz y soitu, estemos viendo el fracaso de la estrategia monocanal en generación de contenidos y de la orientación al canal de distribución y no al contenido. En todo caso, siguen vigentes estrategias de entrada generalistas monocanal que, de aceptar este esquema, van a necesitar un pulmón muy fuerte para aguantar el tirón, y veremos si son capaces de conseguirlo. Por ejemplo lainformacion.com.
Siguiendo a PWC, diluir costes de generación de contenidos entre los canales es posible que sea imprescindible en el escenario actual. Aceptar esto es apostar por la heterodoxia y la flexibildidad cuando se tratan contenidos, sacando el audio de textos, textos de audios, el audio de vídeos, vídeos de audios (sí, ya lo hay, aunque con las imágenes como mera comparsa), porque esa es la forma de exprimir el zumo del contenido. Aceptar la multicanalidad supone alabar Internet como forma de distribución, pero no olvidarse de que sigue habiendo gente que escucha la radio FM (ni siquiera el DAB) desde sus coches, que compra periódicos y ve la TDT. La ortodoxia periodística, al escuchar estos postulados, suele oponerse de manera razonable, aludiendo a la calidad. Se dice que no es adecuado sacar por la tele un estudio de radio, y ahí llega el debate clásico entre la gestión y los que producen los contenidos. Un debate que tendrá a la cuenta de resultados como árbitro final. Aparentemente, la estrategia monocanal tiene muy difícil competir en el largo plazo contra el imperativo multicanal y la ley de los grandes números. El cliente potencial de contenidos lo es en todo momento, cuando está frente a Internet, pero lo sigue siendo cuando enciende la radio, la tele, va al cine o al teatro, o entra en el supermercado. Es posible que, de forma menos visible, la monocanalidad tenga parte de culpa de las caídas de mobuzz y soitu.
En oposición a lo que dice Julio Alonso, al afirmar que veremos cierres de medios entre los tradicionales, si la hipótesis del imperativo multicanal enunciada por PWC es correcta, puede que pase justo lo contrario y sean los nativos digitales de generación de contenidos (no de distribución) los que sufran más cierres durante esta crisis.
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Imagen superior. Portada de la traducción a español de la obra de Hayek La Fatal Arrogancia. Este fue uno de los libros que me regaló Jesús Huerta de Soto mientras estudiaba la carrera, y al que estaré siempre muy agradecido. En esta obra de Hayek se habla del fracaso del socialismo real como un fracaso intelectual previo, como error intelectual. Similarmente, es posible que errores intelectuales e ilusiones nos hagan tomar decisiones vitales (y de negocio) que no son acertadas. Es un recordatorio de que no sabemos tanto como creemos, de que deberíamos intentar hablar desde posiciones menos dogmáticas. Creo que es un mensaje que nos viene bien a todos para atemperar el debate entre los medios nuevos y los “tradicionales”.
October 29, 2009 5 Comments
Otra visión de los acuerdos con facebook y twitter. Éxito para quien hizo la lata, y para quien la abrió.
Fluyen textos sobre los acuerdos con facebook y twitter en uno de los asuntos que están de actualidad: la web en tiempo real. Para Dans, es la demostración de que estas empresas no son mero “aire caliente”. Puede tener razón, pero el no ser aire caliente posiblemente ahora mismo tenga más que ver con un movimiento en el tablero estratégico que por fundamentales de negocio.
La sensación de “deja vu” por el acuerdo de 2006 por el que se anunció que Google pagaría en varios años 900 MM $ a Myspace es considerable. Tal acuerdo vence en 2010 y en el análisis al respecto hay división de opiniones en función de si se adopta la perspectiva de Myspace o la de Google. Ahora bien, si Google repite experiencia, seguro que es a sabiendas. Obviamente, no se puede decir que el aparente fracaso de Myspace se deba a tal acuerdo, sólo que evidencia que acuerdos así no tienen tanto que ver con fundamentales del negocio en audiencia o ingresos a medio plazo.
La estrategia tanto de facebook como de twitter es, en cierto modo, generar p2p un contenido diferenciado y rápido, y no se han preocupado en aparecer en buscadores. Es más, sobre todo por privacidad de sus usuarios, posiblemente, han mantenido su contenido al margen de los buscadores incluso añadiendo acortadores de URL que han dificultado el trabajo de indexación de Google. Si esta estrategia ha sido deliberada, con este acuerdo podrán recoger nueces, en cuyo caso debemos felicitarles. También hay que felicitarles si viendo las circunstancias han identificado su valor. Han sido capaces de tener un contenido diferenciado por velocidad y relevancia que han dejado al margen de los buscadores y han tenido poder de negociación, un auténtico logro. El paradigma roto ha sido el de “escribir para google”. Se han concentrado en el contenido (“content was King”) y no en estar los primeros en su palabra clave en Google. Lecciones:
- Generación de contenido relevante y diferenciado sin preocuparse por aparecer en buscadores
- Es el buscador quien reconoce que le interesa tener este contenido, y no tanto al revés. No son ellos quienes se matan por aparecer en los buscadores.
Con un escenario así, la amenaza estratégica a los buscadores es evidente. “Esa lata hay que abrirla” debieron pensar en algún lugar.
Bajo el punto de vista del negocio, un acuerdo por el que los contenidos se indexen y se incluya publicidad contextual en estas plataformas, es “sólo” abrir los contenidos e incorporar adsense. Dicho sea para desmitificar un poco de qué se habla. No hay un cambio en los fundamentales del negocio, sencillamente, una parte del contenido y del tráfico (eyeballs) se está desplazando a la web en tiempo real. Pero esto no significa que el contenido en tiempo real haya encontrado ya formas de explotación más rentables. Es más, seguramente acuerdos así evidencian cierta impotencia para alcanzar viabilidad de manera aislada por parte de las plataformas.
El devenir de myspace no tiene nada que ver con la posibilidad de éxito de estas plataformas, es sólo botón de muestra de una operación similar, y una prueba de que los fundamentales del negocio no variaron con su acuerdo. Éxito de facebook y twitter por ganar poder de negociación ante los buscadores, y éxito de los buscadores por abrir esa lata. Da la impresión de que lo que en realidad se ha puesto en valor, ha sido la lata y un contenido jugoso en su interior, no un hipotético descuento de ingresos futuros traídos al presente.
October 22, 2009 3 Comments
Sumario Gurtel con 17mil folios. Ocasión de oro para probar el crowdsourcing en España
En su momento, the guardian llevó a cabo una experiencia pionera de crowdsourcing movilizando a su audiencia para analizar 458 mil páginas de documentación de diputados británicos. Hasta mediosenlared.es entró a revisar unos cuantos documentos.
Ayer, se sabía que se levantaba parcialmente el secreto del sumario del caso Gurtel y salieron a la luz 17mil documentos. Por la radio, los periodistas comentaban las dificultades de digerir con velocidad los datos. Una ocasión de oro que aún está ahí para probar el crowdsourcing en España. Tal vez alguien lo está preparando ya en algún medio. No es que sea sustitutivo a la labor de periodistas, pero podría ser complementario, y, en cualquier caso, una muestra de transparencia muy interesante.
ACTUALIZACIÓN: October 8, 2009 at 9:26
Parece ser que el sumario tiene en total 71mil folios. Si levantaran el secreto de más partes, habría aún mucho más trabajo por hacer.
October 7, 2009 4 Comments
La magia de Spotify: innovación 1.0 en el mundo del 2.0. No todo iba a ser web social.

Ha pasado cierto tiempo, y es interesante revisar productos como Spotify tras bastantes meses, pues tuve la suerte de ser invitado cuando aún llevaba muy poco por su country manager en España. Spotify consigue convertir el contenido en servicio, y, si bien no era muy original, pues la música es algo recurrente en Internet, en su ejecución están demostrando una ausencia de prejuicios digna de mención:
- Rompieron el molde de no instalar aplicaciones en el ordenador. Casi nadie concede el nivel de permiso suficiente para instalar una aplicación en su ordenador a día de hoy. El usuario se ha hecho más cauteloso para instalar, y en oficinas y lugares públicos de acceso a la red hay restricciones a la instalación de aplicaciones. Están demostrando que si la aplicación es ligera, el usuario puede querer instalarla. Estar en el escritorio crea una barrera de entrada al resto de competidores y facilita que la música se dé en régimen de alquiler, importante para el modelo de negocio.
- Resulta muy curioso cómo han reducido la participación del usuario a la mínima expresión. En el fondo, supone una vuelta a lo que decíamos ayer de que “content is King”. Con la conversión del contenido en commodity, muchos servicios se centraron más en facetas comunitarias, de intercambio de opiniones en relación con los contenidos, que tampoco se van a infravalorar, pues hacen su aportación. Por ejemplo, en música, se desvió la generación de ingresos del propio contenido a los politonos para el móvil o las entradas a conciertos, y en Internet, muchos modelos se centraban también en bienes colaterales y no en la propia experiencia musical. Spotify, si consigue progresar, podría revertir en parte esta tendencia. Con este servicio, el eje de actuación vuelve a desplazarse hacia el contenido. De hecho, no se han preocupado mucho en que el usuario pueda votar ni comentar las canciones, en contra de las indicaciones que solemos considerar actuales.
- Por otro lado apenas se ven ahora mismo en Spotify contenidos amateur. Esta restricción supone una ruptura del paradigma del contenido generado por el usuario. En Spotify no se encuentran comentarios, reventa de entradas, votos. Hay una calificación de “popularidad” pero ni siquiera detallan en base a qué se hace aunque se intuye que será por el número de veces que se ha escuchado.
- Como hulu en vídeos, que adoptó una estrategia similar frente a Youtube, han vuelto a fiarse en las discográficas como selectoras de talento, y veremos si los usuarios finales se fían en Spotify. Por el momento, no se encuentra accesible un botón “sube tus canciones” como en MySpace u otras plataformas. No significa que no salten en algún momento al contenido amateur, pero el core lo han construido con contenidos de discográficas, cuando, seguramente, esos contratos no habrán sido fáciles de negociar y seguro que hubiera sido más sencillo lanzar con contenido amateur.
- La música se cede en régimen de alquiler. Aunque se pueda transportar, la música no está en archivos totalmente utilizables por el usuario final. Este punto es fundamental para convertir el contenido el servicio. No es lo mismo vender un archivo que vender la disponibilidad de acceder al archivo cómo y cuándo quiera el usuario.
En suma, da la impresión de que Spotify se ha volcado en resolver el problema de la música con un proyecto pensado sin muchos de los sesgos y prejuicios que tenemos al analizar los negocio basados en contenidos digitales. Si Spotify se hubiera apoyado en muchas de las creencias que se manejan habitualmente habría evitado ofrecer una aplicación, habría mezclado contenido profesional con amateur, habría basado en los usuarios la selección de la música, y habría dado los archivos mp3 a los usuarios finales. ¿Hubiera tenido un grado de éxito similar?
Lo que es lo mismo, si Spotify no se hubiera despojado de tales prejuicios para desarrollarse, no sería lo que es ahora mismo. Independientemente del resultado final, parece que van por un camino muy acertado. Aspiran a que el 10% pague y la satisfacción con el producto parece ser generalizada.
Mucho hay que aprender, no sólo de las creencias que parece estar desmontando Spotify, sino de cómo se puede pensar sin ataduras por “consensos”. Spotify es el servicio que está volviendo a poner en valor la música hecha y seleccionada por profesionales, poniendo en un segundo nivel de prioridad la participación del usuario. Esto no niega nada a la web social, simplemente, confirma que cada cual puede tener su receta. Resulta muy curioso ver cómo en la época de la participación, del gusto y el criterio convertido a una democracia digital, un paso “atrás” en la evolución y una vuelta a contenidos profesionalizados, junto con otros ingredientes de éxito se ven como una innovación. Para tomar nota.
October 6, 2009 5 Comments
La tremenda oportunidad para los medios online de apoyar a proyectos y emprendedores
Muchas veces, la mayoría, se piensan cosas y ya las está haciendo alguien. Últimamente he experimentado esa sensación cuando pensé si existiría una buena herramienta para gestionar mi tiempo y vi myhours.com, cuando pensé si alguien podría enseñarme por fin a escribir de manera sistematizada los caracteres chinos y descubrí Skritter, y, cuando discutía la posibilidad de un site que ponga negro sobre blanco la labor de los políticos, aumente la transparencia y abra la vía a las listas abiertas y a la mejora de la democracia, y descubro la iniciativa de voota.
Incluso, sin buscarlo, ves que se desarrollan iniciativas como masquemedicos, que podría ayudar al funcionamiento del mercado de prestación de servicios sanitarios (por más peros que podamos poner al cómo se está llevando a cabo), o pidecita.com, que podría hacer más eficientes mercados donde es preciso concertar una cita.
Se trata de cosas que hacen la vida mejor y/o más fácil. Gestionar mi tiempo, aprender, seleccionar un médico, concertar una cita o una mejor democracia. Sencillamente, elementos que a diferentes niveles mejoran el nivel de vida en la esfera más privada, pero también en la esfera pública. Allá donde haya una necesidad que se pueda mejorar con herramientas factibles de ser creadas, hay una oportunidad. Existen herramientas de lo más variopinto para diferentes objetivos personales o sociales, para comunicarse con amigos, para adelgazar, para jugar al ajedrez, etc.
En realidad, los medios en la red, los periódicos online, parecen haberse centrado en su faceta de dispensadores de noticias, habiendo hecho pasar a un segundo plano las facetas de: integrador en la vida lúdica, pues casi ninguno ha tenido éxito online en su gestión de carteleras, ocio, restaurantes; de contacto oferta-demanda, pues los clasificados han acabado en otros sitios; de compañía de ocio, pues esa pequeña sección de ajedrez inerte no ha cobrado vida en Internet; e incluso, de agente de control del poder político.
No resulta extraño que, con la dispersión de la red y la igualación que produce, las iniciativas surjan de cualquier persona con un mínimo de disciplina, capacidad y ganas de llevarlas hacia adelante. Esto es así, y es como debe ser, hay que alegrarse por ello y desear suerte a todos los que se están lanzando a emprender. Lo que habría que preguntarse es qué papel debería tener ante todas estas iniciativas un medio establecido y con capacidad de prescripción. Seguramente, el papel no está ya en ser el iniciador ni el first mover, pero sí, desde luego, en ser capaz de identificar las iniciativas y ser rápido sumándose y apoyándolas. Y para ello, hace falta por un lado adoptar un enfoque humilde, reconocer que otros están haciendo las cosas antes y mejor, y ser consciente, al mismo tiempo, del inmenso potencial que se está gestionando para encontrar acuerdos mutuamente beneficiosos, y por otro, tener un producto muy flexible capaz de integrarse con otros a todos los niveles: de contenidos, operativo, comercial, legal, etc.
Sin infravalorar los recursos que se tienen, valorarlos en su justa medida y ponerlos al servicio del desarrollo de pequeñas cosas que mejoren la vida de la gente. Si quien esto teclea y escribe puede ayudar en alguna medida a que se escuchen ideas y proyectos, para eso estamos. Si tal vez esto no se ha venido haciendo con fluidez, debería cambiar tal tendencia, pues, no es una opción, no se puede elegir cerrar los ojos. Cada oportunidad razonable de aportar los recursos que se tienen en proyectos que se juzguen merecedores de tal apoyo que no se desarrolle, es un tren que pasa.
October 3, 2009 5 Comments
Una probable Mcdonalización de la generación del contenido (no ya de su estructuración)
Resumen del post: estamos ante dos movimientos al mismo tiempo, uno centrífugo, de atomización de la generación del contenido, y otro centrípeto, de, por así llamarlo: Mcdonalización. ¿Cuál será el equilibrio futuro de ambas tendencias? (nótese que se habla de una globalización de la generación misma del contenido, no de su agregación o estructuración, que es algo que ya está globalizado).

The New York Times está intentando abrir ediciones locales . Simplemente trata de establecerse en ciudades ajenas siendo más relevante. Poco importa que en su marca tenga el nombre de una ciudad para poder expandirse a otras. Seguramente lo más llamativo no es el hecho en sí, pues parece una estrategia obvia, sino la ejecución añadiendo dos páginas dos veces a la semana en principio con contenido propio hasta hacerlo rodar y dejarlo en manos de un socio local, y lo que pone de manifiesto: una más que probable colisión competitiva muy dura y asegurada de periódicos en mercados locales y globales. Esto es algo que las tribus han hecho de forma consistente, por ejemplo, en épocas de sequía salen a cazar a terrenos que otra tribu suponía eran su “feudo” (por aquello del “antiguo régimen“). Tal vez, en el escenario pasado tuvo cierto sentido darwinista el respetar cotos ajenos de caza.
Es curioso, estamos ante dos “energías” contrapuestas en el mundo del contenido digital: la atomización que se deriva de la reducción de barreras de entrada, frente a la mcdonalización, la posibilidad de que triunfen marcas y procesos globales precisamente por la misma causa, la reducción de barreras de entrada.
Por un lado, resulta llamativo que se pretenda entrar, a estas alturas, en nuevos mercados a base de celulosa. Un movimiento interesante sería jugar con barajas diferentes en función del mercado. Es decir, tener un mercado maduro y desarrollado donde uno juega en la liga del papel, y hacer incursiones en mercados incrementales con la baraja del pure player online y así ir testando una estructura de costes alternativa. Si tienes la oportunidad de entrar sólo online con una estrucutra mucho más variabilizada en costes, tampoco resulta muy entendible empeñarse en imprimir, por mucho que sea lo que haces en tu mercado “core”. Es una oportunidad de revolucionar la estructura de costes y la propia relación con los que generan el contenido.
Por otro lado, rentabilizar marca, procesos y conocimientos mediante la expansión de un modelo exitoso es, a priori, una opción interesante para muchos sectores. Una marca que es fuerte en un mercado, puede entrar en otro, y en otros productos. Franquiciar procesos y marca no es novedad. Cualquiera abre una hamburguesería, sí, pero no un McDonalds. ¿Cuánto tardará The New York Times en lanzar una edición Barcelona? Podemos estar hablando más de meses que de años, aunque esto se implemente con marca propia o no, con procesos propios o no. Experiencias co-marca hay muchas, y si lo pensamos, la estanqueidad de los medios y su atrincheramiento local es una rareza en el mundo empresarial, marcas de coches, de bebidas, de champú, son ya descarademente mundiales. Parece que todas las empresas se han ido fusionando y agregando con la excecpción de la rara avis de las empresas de medios en general, y en particular, los periódicos.
El movimiento de localización de marcas, si interesa al negocio, no se ceñirá a las fronteras de Estados Unidos. Cae de cajón que una vez le vaya bien The New York Times, o a Wall Street Journal en mercados locales a nivel de Estados Unidos, en ciudades como San Francisco o Los Ángeles, se vean con la disyuntiva de aumentar profundidad fractal en EEUU bajando el tamaño de sus ciudades objetivo y sacando ediciones en ciudades más pequeñas, o atacar ciudades más grandes en otras partes del planeta. La dificultad de la traducción, con las tecnologías existentes, es anecdótica, que nadie espere que los mercados de contenidos digitales se vean limitados por la simple barrera del idioma.
De ambas reflexiones se deriva una probable consecuencia lógica: se expandirán en mercados grandes, escalables, y lo harán con una estructura de costes variabilizada y flexible: online. The New York Times edición Barcelona, en español y/o catalán, y con periodistas de aquí, si les van bien los negocios en Estados Unidos, es un movimiento evidente. Otra cosa serán teorías más o menos conspirativas o políticas, pero, si no entran más euros de los que salen, no hay conspiración que valga a largo plazo. Y este sería el movimiento Mcdonalizador de la generación contenido.
El sesgo geográfico, idiomático y del formato del contenido sólo existe en nuestra mente. Esto, seguramente, es algo que todo el mundo conoce, pero, ¿estamos dispuestos a obrar en consecuencia? El competidor no es ese medio cuya sede está a 5kms, sino cualquier medio que por fin decida proyectarse hacia fuera. Y esto tiene implicaciones, en qué esperar de los otros y en qué hacer. Es de esperar que cualquiera abra mañana edición en un mercado ajeno, y hay que estar preparados para hacer lo mismo. Desde luego, Google, Yahoo, Microsoft, son una clara energía centrípeta pero más en agregación y estructuración que en la producción misma del contenido, mientras los medios “tradicionales” pero también los nativos digitales, se estructuran de manera más centrífuga. Por eso, el cambio de franquiciar fuera de las fronteras naturales es cualitativamente importante, pues supone no ya la globalización de la estructuración del contenido, si no de su propia generación, supone el dominio de la generación de contenidos locales por todo el planeta por parte de corporaciones globales.
Frente al diagnóstico de atomización, de que haya muchas pequeñas empresas de producción de contenidos, no es descartable a priori el triunfo de 2 ó 3 a nivel global, y que se acabe dando el fenómeno contrario, la Mcdonalización. Es más, las economías de escala parecen indicar que se producirá el triunfo de la Mcdonalización no eliminado pero si modificando radicalmente los átomos de generación del contenido. Las economías de red y escala que pueden surgir por alinear procesos, parecen muy fuertes. Si eso es así, no hablaríamos ya de “campeones nacionales” de la generación del contenido.
Si alguien tiene alguna idea sobre cómo cree que evolucionará este equilibrio, sería interesante debatirlo.
October 2, 2009 2 Comments
Discurso dominante: nuevos medios, buenos. medios “tradicionales”, malos.
En estos 4 minuntos de vídeo aparecido en 233grados, se suceden en pantalla lo que parecen versos del mismo poema. Algunos sueltos, y matices, dentro, en todo caso, de un campo semántico que no por esperado deja de ser curioso.
- el desfile de peyorativos: “el antiguo régimen”, la “remora” de nacimiento, el “pequeño condicionante”, la “pequeña ventaja de los medios nativos digitales”, las “posiciones heredadas”, la “falta de libertad” (dicho en positivo, los nativos sí tienen libertad para innovar), la “vieja industria”…
- los llamadas habituales: ser imaginativos, creativos, libres…
- el acto de fé: “encontraremos el camino”
Estamos ante una clara contraposicón. Simplificando mucho, ante un discurso de buenos y malos: los nuevos medios, participativos, creativos, innovadores (buenos), y los medios tradicionales, medievales (del antiguo régimen), herederos y no libres (malos).
October 1, 2009 1 Comment
