Comentarios personales sobre la gestión en la red de empresas periodísticas
Random header image... Refresh for more!

Category — Puntos de Vista Personales

Vida nueva. Sin trabajar en medios, y desde Shanghai ¡más en forma que nunca!

Ante la evidente sequía de quien ahora mismo teclea ante este blog, y habiendo recibido un par de emails al respecto, brevemente quisiera comentar que he dejado de trabajar en el mundo de los medios de comunicación. Aunque esto es una cuestión personal que nada tiene que ver con este blog, obviamente se notará. He intentado hacer de mi trabajo mi pasión, y para eso me ha ido sirviendo escribir cosas relacionadas, pero creo ciertamente difícil afrontar un blog como insider de un medio, pues hay que tener el debido respeto por las informaciones que se manejan. Ese desdoblamiento, nunca fue fácil para mi.

En apenas dos semanas me iré a vivir a Shangai, pues me han concedido una beca de la Caixa para estudiar un MBA. En primer lugar, estudiaré chino de forma intensiva, que es mi objetivo primordial, y luego me tendré que concentrar en estudiar mi MBA. Más de dos años de estudio a tiempo completo que creo importantísimos tras 8 de trabajo sin parar, y muy intenso, en Londres, París, Berlín y Madrid.

Por eso, el mundo de los medios digitales ocupará un espacio bastante reducido durante los próximos dos años donde quiero centrarme en el idioma chino y en las habilidades y conocimientos básicos de gestión empresarial que se aprenden en un MBA. Reciclaje puro y duro.

Huelga decir que veo mi etapa en China, y con mi inclinación a seguir muy de cerca los avances en el asunto de la comunicación digital, casi como quien iba a París en mayo del 68. Los acontecimientos que están sucediendo allí, creo, están marcando cómo será la Internet del futuro. Mi análisis sobre lo que allí acontece dista mucho del mainstream del buenismo políticamente correcto que se respira a este lado del planeta. Y, puesto que mi desdoblamiento es ahora sólo con mi conciencia, no me veo en la obligación de alinear mi pensamiento con mi interés, pues ambos discurren por el mismo camino. Por tanto, voy a seguir dando guerra en el asunto de los contenidos digitales, aunque sea desde la distancia de Shanghai y con una dedicación menor.

China tiene 364 millones de internautas, el PIB creciendo al 8% y la penetración y el alfabetismo digital creciendo a tasas de vértigo. Es probable que si hace fuerte su core de negocio (puede que mucho del caso Google se explique por ahí), las empresas más fuertes del mundo digital en 5 años sean chinas y se dé un fuerte cambio de eje. Por eso, un blog sobre contenidos digitales, hecho desde el corazón del mercado más fuerte del mundo en este producto, cobra más sentido que nunca.

Dejo aquí embebidos los vídeos de la entrega de las becas, donde además, salgo en algún momento :) y aprovecho para enviar un saludo al puñado de lectores que sé que siguen este blog.

Los posts que estoy preparando para dejar negro sobre blanco mi visión sobre cómo debería gestionarse un medio a estas alturas de 2.010, puede que sean del interés de este selecto colectivo.

March 31, 2010   5 Comments

Micropost: Acción/Reacción

 twitt

Es habitual ver causalidad cuando algo que nos recuerda a una cosa anterior. 

Si una empresa lanza un producto, y otra hace algo parecido (aunque sea algo casual), muchas veces concluimos que han reaccionado.  Normalmente no son tan directas las causalidades.

Cabe preguntarse también si tal es el caos estratégico que se transmite hacia fuera. ¿y hacia dentro?

March 10, 2010   Comments Off

Poderoso caballero

La forma elegida por Enrique Dans para el lanzamiento de Todo va a cambiar, es un “hot topic”. Parece interesante comentarlo por ver sus implicaciones para las teorías que habíamos aceptado en relación a explotación de contenidos (digitales o analógicos es lo de menos, pues casi todo contenido es básicamente susceptible de ser digitalizado) cuando llegamos ya a la segunda década del siglo XXI.

Es razonable la versión ofrecida por Dans, de que si se hubiera publicado el archivo abierto y sin restricciones, la editorial no hubiera estado muy contenta, y de que aspira a llegar a un público incremental. Afirmación que lleva implícita la admisión de que puede existir canibalización entre ambos productos. O como mínimo, de que así lo aprecia la editorial.

Tuve contacto en su momento con Roger Domingo (editor del libro) y vi que entiende las ventajas de la distribución digital de los contenidos (y sus limitaciones). Por otro lado, directamente vinculado a la industria de los contenidos, entiendo las cautelas que se toman a la hora de tomar decisiones de negocio. Cuando gestionamos un negocio,  debemos hacer lo mejor para el negocio sin vulnerar por ello nuestros principios. Pero no podemos hacer lo que nos apetece, sino lo que entendemos mejor para nuestro negocio y stakeholders: accionistas, clientes, empleados, proveedores. Por eso, intentar racionalizar las decisiones de negocio sólo en base a principios da como resultado un análisis sesgado por apasionado y poco realista.

Existen razones para pensar que la difusión en papel es una buena idea:

1. Hay un público que está ahí fuera y que hace un uso muy poco intensivo de Internet para leer.

2. En Internet, hay tendencia a leer blogs, o incluso microblogs. Se podría decir que el tiempo es muy escaso para desarrollar ideas con mayores dimensiones.

3. El imperativo multicanal hace que no se puedan rechazar canales de distribución.

4. Sigue habiendo una base instalada de distribución para el libro en papel con gran capilaridad, infraestructuras amortizadas y costes y cadenas de distribución optimizadas.

5. El papel, aunque nos guste la tinta electrónica (tengo 3 ereaders, por cierto dos de ellos rotos), sigue siendo una tecnología difícil de igualar en eficiencia energética y en comodidad de lectura. El mayor inconveniente que veo al papel es el coste del metro cuadrado de vivienda para albergarlo producto de la burbuja inmobiliaria.

Dicho esto, el punto chirriante (vale, no para Dans ni para muchos que lo creen como él, pero sí para otros que lo han expresado abiertamente y otros que te lo dicen sólo offline -no sé por qué-) ha sido no proporcionar el archivo con el libro. Cuando habíamos interiorizado que la atención es el recurso escaso por el que estamos compitiendo renunciamos a la atención de los que sí están dispuestos a hacer click, descargar y leer (e incluso imprimir). Habíamos entendido que una cosa no canibaliza a la otra, sino que era lo contrario, y que los bits son libres y no se pueden poner puertas al campo. Cierto, que alguien lo puede poner online, que no pasa nada. Pero es un tópico. Habíamos entendido que la libre difusión era positiva para la repercusión de la obra, y que esta era la alquimia que nos llevaría al beneficio material. Es más, que su no difusión viral y gratuita, era un fracaso para la obra.

El propio Dans nos hace ver con el lanzamiento de su libro, que la aparente consistencia teórica de sus enunciados encuentra un muy difícil acomodo práctico en el contexto actual. Estos choques entre la teoría y la praxis son habituales. Basta con admitir que una cosa es el campo de lo normativo, del “deber ser”, y otro el campo de lo positivo, del “ser”. La utilidad de teorías y enunciados puros cuya aplicación práctica no es viable, es algo que deberíamos cuestionarnos. Los que en alguna medida hemos tomado decisiones de negocio debemos beber de fuentes teóricas normativas, pero tenemos que equilibrarlas con fuentes positivas para nuestros negocios aquí y ahora. Que los enunciados de Dans seguramente van en la dirección correcta, es muy posible. Aún así, estamos todavía en un momento en el que varias profecías luchan por autocumplirse y el éxito del gestor es que su empresa triunfe en el futuro se dé la evolución que se dé sin jugárselo todo a una carta. La empresa debe encontrar su sitio en el futuro con independencia del contexto que se acabe imponiendo.

Dans fue mi profesor en el IE en su momento, y además, una persona que me ayudó con su consejo desinteresadamente cuando le consulté cuestiones personales del ámbito profesional. Una discrepancia en lo intelectual no significa nada en lo personal (hay demasiada pasión en la red en cuanto las cosas le atañen).  Discrepo también profundamente con él en su forma de ver la neutralidad de la red. Pero en eso consiste esto. Si pensáramos todos lo mismo, no haría falta abrir el ordenador.

March 9, 2010   9 Comments

Por qué no creo que exista un derecho natural a la propiedad intelectual

ippavillion

Me parece vital llegar a conclusiones y postulados personales desde la reflexión en abstracto, desde argumentaciones puras. Ya llegará la práctica a matizar tales modelos. Sin ensuciarlos, por decirlo de modo claro, del interés pecuniario y cortoplacista de una coyuntura, que puede ser nuestro quehacer, en otra coyuntura que es nuestro paso por este mundo que es nada en el universo. Ver las cosas desde la perspectiva de la hormiga sin intentar hacer un ejercicio de reflexión más elevado es algo a evitar mientras sea posible. Con la propiedad intelectual, por más que lo intento, no consigo llegar a la conclusión de que sea beneficiosa, ni necesaria para la sociedad, y ni siquiera llego a la conclusión de que es éticamente positivo mantener un sistema de protección de las ideas, aunque conozco los argumentos a su favor.

La propiedad privada es una abstracción, un “invento humano”, un concepto del que nos hemos dotado para asignar un bien a una persona privando al resto de ese bien. Cobra sentido en el mundo de la escasez, en la economía de lo físico, donde si uno se come un pollo, no se lo puede comer también su primo. Está pensada para la exclusión, para excluir del bien al “no propietario”. Realmente es un concepto “en negativo” y lo que propone no es quién puede acceder a un bien sino, más bien, quiénes están excluidos de la propiedad de ese bien.

Puesto que ese lápiz es mío, no es tuyo; puesto que esa moto es tuya, no es mía. Y ese lápiz no puede ser tuyo y mío a la vez, o puede serlo, pero no lo podemos utilizar los dos a la vez. Incluso entonces no significaría que no fuera excluyente. Aunque perteneciera a todos los habitantes del planeta, el lápiz sólo lo puede usar una persona en un momento dado. Por tanto, no vale el truco ni intentar invalidar el argumento diciendo que, como la titularidad de propiedad de un lápiz puede ser de todos los habitantes del mundo, esto es también aplicable al mundo físico. Aunque la titularidad del lápiz sea de los 6mil millones de moradores de la tierra, si ahora lo usa Pepito, durante su uso, le pertenece, y si ahora lo usa Menganito, le pertence en ese instante, aunque sea sólo en régimen de préstamo. ¿qué es la propiedad privada sino un préstamo? La propiedad privada no es absoluta, expira con la vida humana. Al morir, dejamos de ser propietarios y esto se ha resuelto con otro concepto humanamente generado: la herencia. (Huelga decir que la herencia depende del marco jurídico y la cultura del lugar, así como del momento histórico. La mayoría apenas conocemos un sólo paradigma de herencia, pero ha variado mucho en lugares y tiempos. Y os aseguro que la herencia no es igual, por ejemplo, en España que en China).

Nótese que aunque parezca sacado de contexto, aquí viene una diferencia fundamental entre los bienes físicos y los bienes “intelectuales” y es que el copyright tiene fecha de caducidad y no se hereda de manera eterna. El legislador sabe que, cuando se regula la propiedad sobre las ideas que hablamos de “otra cosa”. También lo saben los descendientes de Walt Disney.

En el mundo físico, tiene sentido la propiedad privada porque el uso de los objetos es excluyente, como hemos dicho más arriba. La propiedad sirve para estructurar la sociedad evitando conflictos a la hora de gestionar los bienes materiales, es necesaria. Sin propiedad privada se crean disfunciones evidentes y desincentivos a la explotación de la tierra (argumento que se esgrime también en propiedad intelectual). Si yo cojo el pollo, te excluyo a ti de su uso.

Lo contrario, equiparar la propiedad intelectual a la propiedad privada, implicaría que tal vez estuviéramos aún pagando derechos a la familia de Isaac Newton o a los herederos de Platón. Obviamente, todos admitimos que es lógico que sus ideas e invenciones han pasado al dominio público. Realmente TODOS, salvo algún excéntrico, sabemos que no hay un derecho eterno, absoluto y equiparable al de la propiedad en el mundo físico para la propiedad intelectual. Sabemos que las ideas, los contenidos, en un momento dado pasan al dominio público: a la titularidad pública. Por tanto, la discusión no es ya, ni de lejos, sobre un derecho a la “propiedad” intelectual. En todo caso y a lo sumo, la discusión es sobre el plazo que otorgamos al monopolio de la idea al creador para que haya un incentivo a la creación, que es el argumento que se saca a la luz cuando se pregunta por qué habría de protegerse en modo alguno la propiedad intelectual.

Pues bien, mi conclusión, tras reflexionar sobre este asunto es que realmente lo más útil y necesario para la sociedad es dejar de proteger la “propiedad intelectual”. Es decir, que no haya un arrendamiento ni monopolio temporal de la explotación de las creaciones, sino que estas pasen a dominio público de modo automático y natural, y es lo que voy a explicar a continuación.

Una persona es dueña de sí misma, y no es moralmente aceptable que una persona, en uso de su libertad, se venda a otra. Al mismo tiempo, cuando una persona tiene un conocimiento, de modo natural, se apropia de tal conocimiento. 

Pongamos un ejemplo. Puesto que yo estudio chino y sé algo de chino, mis conocimientos forman parte de mi ser. Es imposible que yo me pueda olvidar del chino que he estudiado, como no se me olvida la Canción del Pirata de Espronceda, a no ser que alguna enfermedad mental me lo borre, y aún así no está tan claro que se borren los conocimientos. Por tanto, como yo soy dueño de mi mismo, no puedo enajenar un conocimiento que he obtenido por los libros de chino y manuales que he leído, y por las horas de estudiar con páginas webs que enseñan chino. Ni me puedo desprender del chino que me enseña mi suegra. Es decir, he tomado conocimientos, ideas, de otras personas, muchas de ellas protegidas por el copyright como mis libros para aprender chino, y los he hecho míos, propios. Estos conocimientos forman parte de mi y ya son míos. No puedes decirme que no puedo usarlos sin afectar gravemente a mi libertad individual, ni que debo pagar un peaje por hablar el chino que he aprendido usando materiales protegidos con derechos de autor. Sencillamente, como sé hablar chino, soy dueño de unos conocimientos adquiridos, por más que los haya adquirido de fuentes protegidas con derechos de autor. Y, es más, es posible que algún día use mis conocimientos de chino para lucrarme. Por tanto, voy a acabar haciendo un uso lucrativo de lo que he adquirido de fuentes protegidas.

Sí, vale, ¿y esto qué significa? Pues significa muchísimo. Significa que una vez que una persona accede a una idea, a un contenido, se convierte en dueño natural de tal idea, tan dueño como quien la creó. Ahora mismo, yo estoy escribiendo este post, y tú, leyéndolo (tiene mérito :) ). Pues bien, al leerlo te estás haciendo tan dueño de lo que estoy contando como yo, estés a favor o en contra de lo que estás leyendo. Lo leído forma parte de ti, y ahora tú puedes meterlo en la coctelera que es tu cerebro y ya no te lo puedo sacar de ahí, porque ya es tuyo.

Ahora, añadamos a este factor, la capacidad de almacenar información en cantidades ingentes, y de transmitirla más rápido. Uno puede, o tener físicamente (como impulsos eléctricos, que parece ser que tenemos la información en el cerebro, según me he adueñado al leer a Eduardo Punset) en su cuerpo la información, o la puede tener, físicamente también, en un disco duro externo. Es cierto que el disco duro externo no es parte del ser que se ha adueñado de forma natural de la idea, pero el disco duro externo sí es una extensión natural de una persona, que soluciona la asimetría de adueñarme del contenido y no perderlo por la mera incapacidad de mi memoria. Resulta injusto que yo haya retenido la Canción del Pirata y otro la haya olvidado, o que yo no recuerde algo que otro tiene vivamente en su memoria. Por tanto, el disco duro externo es un elemento artificial que, por así decirlo, alarga mi capacidad física para recordar y hacer propios contenidos e ideas ajenas.

Sumemos ya un último factor, y es mi capacidad para narrar y contar ideas a los que me rodean, a lo que rápidamente se puede aplicar el principio de transferirles archivos, y con eso llegamos a una consecuencia lógica y natural, de la incapacidad teórica para justificar éticamente (y sin ética no creo que pueda haber ni ley ni justicia) la propiedad intelectual.

La justificación más fuerte para la defensa del monopolio temporal sobre las creaciones y la ideas viene del utilitarismo. Es decir, de pensar que es útil para la sociedad tal monopolio incentivando la creación. Pero incluso esto es discutible y no está demostrado. Aunque se rompa el paradigma de defensa física de la propiedad intelectual, no sé por qué la creación va a descender. El PIB y el IVA recaudado, sí, puede bajar, pero ¿la creación? Francamente, no llego a esa consecuencia por más que lo piense. Que la creación cambiará de sujetos, sin duda, pero no desaparecerá. Seguramente mejoraría, puesto que unos podríamos inmediatamente usar y enriquecer ideas de otros.

Y hasta aquí, mis consideraciones sobre la propiedad intelectual y el choque de ideas que ahora mismo se da en mi mente. Seguramente, las iré madurando y cambiando, y, sin dudarlo, cambiaré de opinión cuando encuentre otra y lo compartiré en mi blog.  Cambiar de opinión es progresar. Pero, si me preguntas ahora si apoyo la propiedad intelectual, mi respuesta es que la propiedad intelectual no tiene suficiente base ética ni teórica como para creer que seguirá existiendo a medio plazo.

Encantado estaría de recibir réplicas a esta línea argumental y de darme cuenta de los errores de esta visión.

 

Imagen de arriba: Intellectual Property Garden

December 14, 2009   2 Comments

Riesgo de regular demasiado: acelerar el nacimiento de la Internet B

blackmarket

Una teoría, que antes sonaba más conspirativa que ahora, que se ha venido hablando en los mentideros de la red, era la del nacimiento de una Internet B. Un mercado secundario de intercambio de información entre ciudadanos, posiblemente y hasta cierto punto sub-premium y muy difícil de controlar por parte de los Estados. Realmente, el Estado es en la práctica inoperante para erradicar el narcotráfico o el tráfico de armas, como lo es contra el dinero negro pues aunque abolieran la moneda para acabar con él, la gente recurriría al trueque.

Y ¿por qué se dan mercados secundarios fuera del control del Estado? Porque es materialmente imposible que se aplique la ley y porque a veces el Estado empuja a los ciudadanos fuera de lo razonable. Si es razonablemente sencillo saltarse la ley, el beneficio es inmediato y jugoso, y la penalización por hacerlo es baja, las probabilidades de saltarse la norma se incrementan. No es posible controlarlo todo, el Estado no lo puede todo y podrá reducir, pero no acabar con las pulsiones humanas que llevan a la gente escapar a su control. (Precisamente, porque no es posible controlarlo todo no se apoya desde este rincón que se judicialice el control de Internet)

También por eso se defendía aquí anteriormente, que lo que nos debemos plantear es la factibilidad misma de una protección de la propiedad intelectual, pues será cada vez más difícil hacerlo, y cuanto antes se asuma que es imposible controlar este mercado, mejor, pues es evidente el incremento de las capacidades de almacenamiento y transmisión de información a más distancia, más velocidad y de forma más económica. Aunque son loables los intentos de proteger la propiedad intelectual y las complejas diatribas legalistas al respecto, son inaplicables sin un coste brutal en libertad individual.

El nivel de sofisticación y control del Estado, no ya sólo de las redes, sino de los dispositivos de almacenamiento y transmisión de información por parte de los ciudadanos puede acabar en una escalada de violencia entre los mercados negros de información (un nuevo narco) y el propio Estado. Los cárteles de trata de información pueden llegar a ser tan potentes y escurridizos como los del tráfico de drogas y la trata de blancas, si no más. Por tanto, el Estado sólo tiene dos opciones en esta cuestión:

- o da la batalla y se arma hasta los dientes para evitar que los ciudadanos intercambien información (ojo, que lo ha hecho con relativo éxito contra el top-manta)

- o asumque es inviable y toma una vía de muy poca restricción para que el mercado negro de información (ya existe en pederastas y terroristas que siguen usando la red) sea el mínimo posible

No parece necesario suscribir al pie de la letra el manifiesto como para pensar que si el Estado aprieta demasiado surgirán mercados secundarios de bits, que la gente organizará quedadas para intercambiar archivos, que llevarán discos duros a casas de sus amigos, que se intercambiarán los archivos por bluetooth o lo que sea, que los vencindarios se conectarán por sus wifis (gran oportunidad para fon), y un largo etcétera de consecuencias. Un Estado que aprieta hasta un límite excesivo acaba criminalizando a la ciudadanía y generando el germen de su propia derrota. Esto no es algo que se esté inventando en este post, está estudiado en Ciencia Política cómo a más impuestos, más fraude fiscal.

El Estado tiene suficientes mercados negros e infracciones por las que luchar, y abrir una vía más por proteger la propiedad intelectual, no parece lo más indicado a medio plazo. Hay que tomar nota de lo que pasa en otros mercados negros que hay antes de plantearse pisar el acelerador en las restricciones a Internet.

Imagen: BlackMarketRecords

December 7, 2009   1 Comment

Razones por las que en este blog no se ha suscrito el manifiesto

3514652575_01b98a8b8d

Walking Alone. Imagen CC.

Está claro que este no es uno de los blogs donde ha aparecido el manifiesto. Poco importa, supongo. En todo caso, respeto mucho a las personas que lo han presentado y defendido desde la discrepancia, porque desde mi subjetividad sólo puedo coincidir parcialmente con el Manifiesto en Defensa de los Derechos Fundamentales en Internet.

Debo decir, en descarga del manifiesto, que no recuerdo una sola vez que me haya adherido sin muchas dudas a nada. Por tanto, me imagino que el problema está en quien ahora mismo escribe este post.

Parece interesante, ya que no se suscribe, comentar los motivos para no hacerlo:

1. Bajo mi punto de vista, la propiedad privada tiene sentido con la justificación “austriaca” de la misma. Es decir, la de la tradición seguida por la Escuela Austríaca que es mi referente en economía teórica y en las consecuencias que el sistema económico tiene para la sociedad. Una persona se apropia de una forma natural de lo que crea. En esta escuela se usa a Robinson Crusoe como imagen para ejemplificar por qué hay una apropiación original legítima de las creaciones de uno  mismo. En general, hablamos de creaciones del mundo físico, materiales, no intelectuales. Por tanto, sí creo que el derecho de propiedad es lógico y necesario para la vida en común de los terrícolas.

2. Una vez se decide que hay un derecho a la propiedad privada, defender ese derecho es la consecuencia lógica del imperio de la ley,  del Rule of Law, del Estado de Derecho. No existen derechos sin obligaciones. Los derechos de uno generan automáticamente la obligación de ser garantizados por otro, si no, no son derechos sino declaraciones de intenciones. Es cierto que en la Declaración Universal de los Derechos Humanos se citan el derecho a las vacaciones pagadas, o en la Constitución a la vivienda y el trabajo, y se trata de derechos no garantizados, por lo que, el hecho de que un derecho sea papel mojado, no es una novedad ni debe sorprender a nadie.

3. Por tanto, la duda no es si se pueden establecer mecanismos de violencia para imponer el Estado de Derecho (sí, sí, violencia, con todas sus letras), sino, si se acepta el concepto de un derecho de propiedad intelectual (y, ¿por qué sacar del debate a la propiedad privada como un todo? Una vez se abre el melón, seamos ética y filosóficamente consecuentes). No veo por qué no hablamos ya también de mi derecho legítimo a comprar un rolex copiado. Si yo acepto, y soy consciente de que es una copia y otra persona lo hace y me lo vende, es un libre acuerdo entre partes. Es que, y  por ahí va el argumento, no veo por qué no es legal copiar en todos los ámbitos si no hay engaño y las partes están de acuerdo en ello. Hablando en plata, no creo que esté tan claro el que haya un derecho a la “propiedad intelectual”, a ser dueño de ideas y conceptos. Tal vez, la propiedad se puede proyectar sólo sobre elementos materiales.

4. Los derechos que haya, deben compatibilizarse y ser obligación para el Estado que se cumplan. Es obvio, en cuanto a la compatibilidad, que priman los derechos fundamentales sobre los derechos de cuestiones menos relevantes. Prima el derecho a la vida de una persona que cae a una vía del metro, sobre el derecho del consumidor que compra un billete de tener un servicio puntual, y, por tanto, no vale que el metro decapite al borracho que se ha caído, por muy borracho que vaya en base al derecho a recibir un servicio puntual por parte del viajero. Tampoco es nuevo que unos derechos choquen  con otros, esto pasa de forma permanente y ya está previsto en el ordenamiento jurídico.

5. Es cierto que no se puede privatizar el poder de sanción. No creo legítimo el privatizar la zona azul, como hacen los ayuntamientos de todos los colores. Las empresas que gestionan la zona azul no son la SGAE, pero, señores, el precedente ya existe. Cierto que hubo revueltas por los parquímetros, pero es un sapo que ya nos hemos tragado y hemos admitido legal que sancione una empresa privada. Por tanto, que nos sancione la SGAE, es un escándalo como la copa de un pino, pero no una novedad. (Y ojo, que aún no asevera la ley que esa “entidad” será la SGAE aunque es lo que se barrunta en el ambiente).

El matiz ahí con el manifiesto, está no ya en que se pueda aplicar la violencia para la defensa de los derechos legales de los ciudadanos, sino en quién debe aplicarla, si un juez, un policía o un “segurata”. Estoy de acuerdo en que se debe aplicar de forma justa y legal, pero tampoco coincido con el manifiesto en que tenga que ser necesariamente un juez. Los policías van con pistola y ayer mismo privaron a un ciudadano de su derecho a la vida, sin juez, sin juicio. El derecho a la vida es más importante que el derecho a la libertad de expresión y ya se ve que tampoco es absoluto ni está siempre protegido por una gestión judicializada. No estoy de acuerdo en judicializarlo todo.

6. Cierto también, que se han sacado estos puntos con nocturnidad y ensañamiento, de tapadillo. Horrendo proceder el convertir la ley de sostenibilidad en semejante lío. Ahí sí coincido con el manifiesto.

7. Intentar que la gente se adhiera y se retrate poniéndose “conmigo o contra mi”, dentro o fuera de la raya marcada por un manifiesto, parece una práctica muy poco actual, al igual que la asimetría en la participación a su enunciado, coincidiendo con lo dicho en rizomática. Se ha simplificado el debate, se ha reducido, y se ha convertido en un juego de militancia.

El debate está no ya en las medidas para defender la propiedad intelectual o no, sino en la propia conveniencia y necesidad de la propiedad intelectual, y no dejemos de sacar a debate la propiedad privada como un todo, en un mundo cada vez más injusto y desigual. Deberíamos, por qué no, ir a la apropiación original de muchos bienes, y no sólo de los de propiedad intelectual que tanto nos ocupan ahora. (off-topic: ¿resisistirían muchas fortunas el análisis histórico de su apropiación original? No ya de su transferencia legítima posterior). Podrían escribirse tomos y más tomos sobre argumentaciones en torno a la propiedad intelectual, privada, y las aseveraciones del manifiesto.

Es de agradecer que la revuelta y el impulso de gente con capacidad de mover al resto de personas como Enrique Dans, y si no llega a ser por eso, y porque EL PAÍS dio notoriedad al asunto, no se habría iniciado el debate. Ahora bien, el manifiesto no parece un vehículo ni muy democrático ni dialogado de actuar, y no coincido en su análisis ni conclusiones como se expone más arriba. Por eso, no puedo adherirme.

(Pero tranquilos, porque poco o nada valdría un apoyo como este :) y SUERTE en la lucha a las partes en liza!)

December 3, 2009   4 Comments

Multicanalidad: El audio se hace texto

Si una red establecida de emisoras de radio (como la Ser u otras) transcribiera mañana la programación de todas sus emisoras locales y sacara un microsite local por demarcación… ¿cuánto tendría que invertir un nuevo jugador, nativo digital, para igualarlo? ¿podría ese nativo aguantar el pulso? Como se decía en el post anterior, necesitaría mucho pulmón financiero.

Muchos, juzgarían demasiado desigual la contienda. En eso consiste el reto de sostenibilidad de los nativos en la siguiente fase de los contenidos digitales: la fase donde los “tradicionales” empiezan a hacer de la necesidad virtud y a sacar a la luz los 4/5 del iceberg que estaban bajo el agua, la fase de la “colisión” total en la web. La fase donde la economía de escala jugará un papel fundamental por arriba, y, por abajo, la capacidad de mantener estructuras mínimas y/o variabilizadas.

25global

Es curioso, porque hoy he visto in situ lo que ayer se comentaba en este blog sobre la multicanalidad de los contenidos y sus implicaciones de negocio.

En el coche me he quedado al comienzo de lo que creía iba a ser un interesante debate entorno a la muerte en diferentes culturas en la Ser. Rara vez accedo a la radio online, pero sí quería escucharlo en cadenaser.com. He visto que no sólo se escucha, sino que cada vez se puede leer más la radio. Al menos, en partes bastante extensas (por ejemplo). Es más, la edición de la transcripción del audo a texto, ni siquiera está hecha de forma precaria, como se podría proponer si se intentara reducir al mínimo el coste.

Y no hablo de transformar la radio en un medio impreso, sino de leer la radio, de leer que en la transcripción no se ocultan detalles como: “José Saramago, gracias por atendernos.”, o “Àngels despide a José Saramago.” Porque, una vía de convergencia, al menos inicial, es simplemente eso, que se pueda llevar el contenido del audio al texto, con una edición necesaria, pero sin transformarlo por completo. Es decir, reutilizar en la medida de lo posible el contenido sin alterarlo ni añadir costes en su procesamiento.

Es el proceso inverso, de conversión de textos en audio que lleva a cabo Juan Ignacio Solera en Ivoox, que también tiene un gran sentido. Solera vio una gran oportunidad, y lanzó un nativo que sí tiene, visto desde fuera, un sentido económico. El proyecto de ivoox, que pasa bastante desapercibido en algunos círculos pese a su potencial y calidad, es un ejemplo de reutilización de contenidos. A priori, parece más sostenible ivoox que una redacción con X decenas de periodistas generando contenido nuevo. Reciclar, reutilizar, tiene -en principio- más sentido económico.

¿Qué implicaciones tiene esto para el negocio del contenido digital? Aparentemente y a bote pronto:

1. que falta muchísimo contenido por ser adaptado al medio

2. que el contenido que falta, está llegando

3. mientras llegue contenido de los “hubs” de generación, competir creando contenido original para el canal, es muy complicado


Por si fuera poco, al acabar de escribir esta entrada, me entero por RosaJC del lanzamiento oficial la semana próxima de http://play.cuatro.com/ otro paso más, aunque se pueda juzgar tardío, en la misma dirección.


October 31, 2009   5 Comments

Otra visión de los acuerdos con facebook y twitter. Éxito para quien hizo la lata, y para quien la abrió.

lata

Fluyen textos sobre los acuerdos con facebook y twitter en uno de los asuntos que están de actualidad: la web en tiempo real. Para Dans, es la demostración de que estas empresas no son mero “aire caliente”. Puede tener razón, pero el no ser aire caliente posiblemente ahora mismo tenga más que ver con un movimiento en el tablero estratégico que por fundamentales de negocio.

La sensación de “deja vu” por el acuerdo de 2006 por el que se anunció que Google pagaría en varios años 900 MM $ a Myspace es considerable. Tal acuerdo vence en 2010 y en el análisis al respecto hay división de opiniones en función de si se adopta la perspectiva de Myspace o la de Google. Ahora bien, si Google repite experiencia, seguro que es a sabiendas.  Obviamente, no se puede decir que el aparente fracaso de Myspace se deba a tal acuerdo, sólo que evidencia que acuerdos así no tienen tanto que ver con fundamentales del negocio en audiencia o ingresos a medio plazo.

 

myspace2

La estrategia tanto de facebook como de twitter es, en cierto modo, generar p2p un contenido diferenciado y rápido, y no se han preocupado en aparecer en buscadores. Es más, sobre todo por privacidad de sus usuarios, posiblemente, han mantenido su contenido al margen de los buscadores incluso añadiendo acortadores de URL que han dificultado el trabajo de indexación de Google. Si esta estrategia ha sido deliberada, con este acuerdo podrán recoger nueces, en cuyo caso debemos felicitarles. También hay que felicitarles si viendo las circunstancias han identificado su valor. Han sido capaces de tener un contenido diferenciado por velocidad y relevancia que han dejado al margen de los buscadores y han tenido poder de negociación, un auténtico logro. El paradigma roto ha sido el de “escribir para google”. Se han concentrado en el contenido (“content was King”) y no en estar los primeros en su palabra clave en Google. Lecciones:

  1. Generación de contenido relevante y diferenciado sin preocuparse por aparecer en buscadores
  2. Es el buscador quien reconoce que le interesa tener este contenido, y no tanto al revés. No son ellos quienes se matan por aparecer en los buscadores.

Con un escenario así, la amenaza estratégica a los buscadores es evidente. “Esa lata hay que abrirla” debieron pensar en algún lugar.

Bajo el punto de vista del negocio, un acuerdo por el que los contenidos se indexen y se incluya publicidad contextual en estas plataformas, es “sólo” abrir los  contenidos e incorporar adsense. Dicho sea para desmitificar un poco de qué se habla. No hay un cambio en los fundamentales del negocio, sencillamente, una parte del contenido y del tráfico (eyeballs) se está desplazando a la web en tiempo real. Pero esto no significa que el contenido en tiempo real haya encontrado ya formas de explotación más rentables. Es más, seguramente acuerdos así evidencian cierta impotencia para alcanzar viabilidad de manera aislada por parte de las plataformas.

El devenir de myspace no tiene nada que ver con la posibilidad de éxito de estas plataformas, es sólo botón de muestra de una operación similar, y una prueba de que los fundamentales del negocio no variaron con su acuerdo. Éxito de facebook y twitter por ganar poder de negociación ante los buscadores, y éxito de los buscadores por abrir esa lata. Da la impresión de que lo que en realidad se ha puesto en valor, ha sido la lata y un contenido jugoso en su interior, no un hipotético descuento de ingresos futuros traídos al presente.

October 22, 2009   3 Comments

Sumario Gurtel con 17mil folios. Ocasión de oro para probar el crowdsourcing en España

 

mps expenses guardian

En su momento, the guardian llevó a cabo una experiencia pionera de crowdsourcing movilizando a su audiencia para analizar 458 mil páginas de documentación de diputados británicos. Hasta mediosenlared.es entró a revisar unos cuantos documentos.

 Ayer, se sabía que se levantaba parcialmente el secreto del sumario del caso Gurtel y salieron a la luz 17mil documentos. Por la radio, los periodistas comentaban las dificultades de digerir con velocidad los datos. Una ocasión de oro que aún está ahí para probar el crowdsourcing en España. Tal vez alguien lo está preparando ya en algún medio. No es que sea sustitutivo a la labor de periodistas, pero podría ser complementario, y, en cualquier caso, una muestra de transparencia muy interesante.

ACTUALIZACIÓN: October 8, 2009 at 9:26

Parece ser que el sumario tiene en total 71mil folios. Si levantaran el secreto de más partes, habría aún mucho más trabajo por hacer.

October 7, 2009   4 Comments

La magia de Spotify: innovación 1.0 en el mundo del 2.0. No todo iba a ser web social.

spotify

Ha pasado cierto tiempo, y es interesante revisar productos como Spotify tras bastantes meses, pues tuve la suerte de ser invitado cuando aún llevaba muy poco por su country manager en España. Spotify consigue convertir el contenido en servicio, y, si bien no era muy original, pues la música es algo recurrente en Internet, en su ejecución están demostrando una ausencia de prejuicios digna de mención:

  1. Rompieron el molde de no instalar aplicaciones en el ordenador. Casi nadie concede el nivel de permiso suficiente para instalar una aplicación en su ordenador a día de hoy. El usuario se ha hecho más cauteloso para instalar, y en oficinas y lugares públicos de acceso a la red hay restricciones a la instalación de aplicaciones. Están demostrando que si la aplicación es ligera, el usuario puede querer instalarla. Estar en el escritorio crea una barrera de entrada al resto de competidores y facilita que la música se dé en régimen de alquiler, importante para el modelo de negocio.
  2. Resulta muy curioso cómo han reducido la participación del usuario a la mínima expresión. En el fondo, supone una vuelta a lo que decíamos ayer de que “content is King”. Con la conversión del contenido en commodity, muchos servicios se centraron más en facetas comunitarias, de intercambio de opiniones en relación con los contenidos, que tampoco se van a infravalorar, pues hacen su aportación. Por ejemplo, en música, se desvió  la generación de ingresos del propio contenido a los politonos para el móvil o las entradas a conciertos, y en Internet, muchos modelos se centraban también en bienes colaterales y no en la propia experiencia musical. Spotify, si consigue progresar, podría revertir en parte esta tendencia. Con este servicio, el eje de actuación vuelve a desplazarse hacia el contenido. De hecho, no se han preocupado mucho en que el usuario pueda votar ni comentar las canciones, en contra de las indicaciones que solemos considerar actuales.
  3. Por otro lado apenas se ven ahora mismo en Spotify contenidos amateur. Esta restricción supone una ruptura del paradigma del contenido generado por el usuario. En Spotify no se encuentran comentarios, reventa de entradas, votos. Hay una calificación de “popularidad” pero ni siquiera detallan en base a qué se hace aunque se intuye que será por el número de veces que se ha escuchado.
  4. Como hulu en vídeos, que adoptó una estrategia similar frente a Youtube, han vuelto a fiarse en las discográficas como selectoras de talento, y veremos si los usuarios finales se fían en Spotify. Por el momento, no se encuentra accesible un botón “sube tus canciones” como en MySpace u otras plataformas. No significa que no salten en algún momento al contenido amateur, pero el core lo han construido con contenidos de discográficas, cuando, seguramente, esos contratos no habrán sido fáciles de negociar y seguro que hubiera sido más sencillo lanzar con contenido amateur.
  5. La música se cede en régimen de alquiler. Aunque se pueda transportar, la música no está en archivos totalmente utilizables por el usuario final. Este punto es fundamental para convertir el contenido el servicio. No es lo mismo vender un archivo que vender la disponibilidad de acceder al archivo cómo y cuándo quiera el usuario.

En suma, da la impresión de que Spotify se ha volcado en resolver el problema de la música con un proyecto pensado sin muchos de los sesgos y prejuicios que tenemos al analizar los negocio basados en contenidos digitales. Si Spotify se hubiera apoyado en muchas de las creencias que se manejan habitualmente habría evitado ofrecer una aplicación, habría mezclado contenido profesional con amateur, habría basado en los usuarios la selección de la música, y habría dado los archivos mp3 a los usuarios finales. ¿Hubiera tenido un grado de éxito similar?

Lo que es lo mismo, si Spotify no se hubiera despojado de tales prejuicios para desarrollarse, no sería lo que es ahora mismo. Independientemente del resultado final, parece que van por un camino muy acertado. Aspiran a que el 10% pague y la satisfacción con el producto parece ser generalizada.

Mucho hay que aprender, no sólo de las creencias que parece estar desmontando Spotify, sino de cómo se puede pensar sin ataduras por “consensos”. Spotify es el servicio que está volviendo a poner en valor la música hecha y seleccionada por profesionales, poniendo en un segundo nivel de prioridad la participación del usuario.  Esto no niega nada a la web social, simplemente, confirma que cada cual puede tener su receta. Resulta muy curioso ver cómo en la época de la participación, del gusto y el criterio convertido a una democracia digital, un paso “atrás” en la evolución y una vuelta a contenidos profesionalizados, junto con otros ingredientes de éxito se ven como una innovación.  Para tomar nota.

October 6, 2009   5 Comments