La hipotética “libertad” o “neutralidad” de la red, sencillamente imposible

por LSGalan –

El cielo de Irán

No tengo el tiempo ahora mismo para entrar en más profundidad pero sí quiero contestar sin complejos postulados ideológicos como los de Enrique Dans en relación con la neutralidad de la red, porque creo que se está convirtiendo en el pensamiento único. Me imagino, que, algo hay en mi respuesta de que, aunque nuestras facultades distaban poco en el Campus Sur de la Universidad de Santiago, no es lo mismo la Ciencia Política que la Biología.

La libertad es una facultad o un derecho humano. Sólo quien puede elegir, quien tiene conciencia de sí mismo y puede tomar decisiones y obrar en una u otra dirección, así como saber las consecuencias de sus actos (es decir, ser responsable) puede ser libre. Las cosas, son instrumentos, y no tienen capacidad de decisión: no tienen capacidad de ser libres y no entienden de la consecuencia de sus actos. Una bomba nuclear, sencillamente, es imposible que sea libre, apunta y dispara una persona, o un grupo de personas. Si un objeto no puede decidir, sencillamente no puede ser libre. Los instrumentos, objetos neutros e inanimados, manejados por hombres, no son libres, sino son cosas dirigidas por hombres.

Decir que la neutralidad de la red, que su libertad, es un fin absoluto (o casi absoluto) es un posicionamiento ideológico y habría que definir más qué se entiende porque “la red sea libre”.  Más allá de decir que todos los contenidos y tecnologías deben llegar igualmente a todos a través de la misma, pues decir eso, de nuevo, equivale a decir que quien más puede, más comunica o impone.

Obviamente estoy seguro de que nos oponemos a los contenidos nazis, terroristas o pederastas. Por tanto, admitimos que la red no puede ser “libre” y “neutral” en relación al contenido. A partir de ahí, es una cuestión de grado, y se vetarán tecnologías, por motivos de seguridad o defensa nacional, se vetarán contenidos, y se vetarán personas y organizaciones. ¿en qué grado? Es una decisión política. Desde el ultraliberalismo (no hay raya, todos contra todos), hasta el máximo intervencionismo (sólo hay contenido decidido y aprobado por el Estado), y en esa escala nos movemos.

Una red libre es, sencillamente, un instrumento al que, como a tantos otros, acabarán dominando unos cuantos en beneficio propio. Eso no es libertad, sino, en el mejor de los casos anarquía que, con total seguridad, deriva en tiranía u oligarquía. Por tanto, es imposible que la red sea “libre”: o la domina el Estado, o la domina el más fuerte. O, como mínimo, la red puede ser libre, pero entonces, los ciudadano no lo son. Es posible que la decisión sea elegir entre la tiranía del Estado (de una imperfectísima democracia) o la tiranía de los poderosos.

La red es un instrumento, que, como las carreteras o el espacio aéreo, no se definirá en función no de una hipotética (e imposible teóricamente) libertad, sino en función de un fin superior que es la libertad de los individuos, y ésta no se da en el Estado de Naturaleza hipotético que en Teoría del Estado se superó con el nacimiento del contractualismo (a partir del enunciado del Contrato Social de Rouseeau) sino en el Estado de Derecho. Cuando el hombre, dotado de derechos y obligaciones, se convierte en ciudadano.

El tema, merece un debate, pero no dejemos que se imponga el pensamiento único y el dogma de la libertad de la red. La red no es libre, la libertad nos pertenece a los ciudadanos. Creo que el asunto de la neutralidad de la red se ha ido dejando a tecnólogos y científicos, que, aunque estén movidos por buenas intenciones llevan el debate por el sitio equivocado. El debate se ha centrado más en cómo la red puede ser más libre, en lugar de apuntar a cómo la red puede hacer más libres a los ciudadanos.

Es curioso ver cómo el humanismo, el derecho, la Ciencia Política, contestó a este debate hace cientos de años. Aunque pudiera estar equivocado en mi forma de exponerlo,  el debate de la neutralidad de la red hay que llevarlo al humanismo y sacarlo cuanto antes del terreno meramente ”técnico”. La política debe tomar la iniciativa. La Política con mayúsculas. El contrato social hay que llevarlo a la red y convertir a los hombres en ciudadanos, también en Internet.

Imagen incluída. Imagen CC del Cielo de Irán. El cielo de Irán no puede ser libre jamás, sólo los ciudadanos que hay debajo.

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